Relatos
Cielos de espejo
Relato de A. G. Mayan. Sonaba como un tambor. Tumb, tumb, tumb. Hasta que el suelo empezó a vibrar junto al tambor imaginario, y Sami tuvo que reconocer, pese a lo tentador que resultaba seguir durmiendo, que lo que oía no era música sino peligro en forma de pasos. Siseó