Relatos
Joder, ¡tías!
Relato de Ari R. Soler Mi corazón va a mil por hora. Creo que me voy a desmayar. Y este frenético ritmo no es nada comparado con la velocidad que han adquirido mis pulgares al bailar sobre la pantalla del smartphone que me regaló tía Marta por mi último cumpleaños.