Guía de viaje por mundos literarios

Guía de viaje por mundos literarios
Photo by Erwan Hesry / Unsplash

Se acerca el verano (anhelado por unes, temido por otres; pertenezco al último grupo) y con él, idealmente, las vacaciones. Y en Droids&Druids os traemos una guía para que podáis orientaros y disfrutar del destino sin caer en trampas para turistas… O en trampas, directamente.

A la playa

Los clásicos lo son por algo. Respirar la brisa del mar, saltar olas,  hacer castillos de arena (los otros piden un montón de licencias y permisos, ¿quién tiene tiempo para eso?), tomar un mojito o una horchata en el chiringuito… No es mal plan. Aunque claro, está el tema de la masificación, los precios inflados y la arena que te abrasa los pies. Benidorm es un buen ejemplo, ¿acaso no sale todos los años en las noticias que han tenido que poner semáforos peatonales para pasear por la orilla? Quizá es mejor optar por Beninoctis, mucho más tranquilo (la definición de “tranquilidad” puede variar según percepciones subjetivas del viajero). Además, después puedes contemplar un Amanecer en Benidormiens. En esta novelette, publicada por Droids&Druids, Ana Saiz explora un futuro en el que la vida sobre la tierra es prácticamente imposible y, sin embargo, hay quién puede permitirse la existencia eterna, en forma de fantasma, eso sí. Disfruta de las desventuras del pobre Ío en sus labores de cuidador de estos seres etéreos y atrévete a descubrir qué acecha en Beninoctis.

Consejo: pide horchata y mézclate con la muchedumbre para pasar desapercibide.

Amanecer en Benidormiens

A la piscina

Otra opción clásica, combinable con otras como ciudad, pueblo e incluso playa: ¿quién no se ha echado un rato en una tumbona junto a la piscina del hotel volviendo del mar? O una infinity pool para disfrutar del paisaje, hay opciones para todos los gustos, o casi. Hay quién odia la piscina, sobre todo si está orientada a los ejercicios de rehabilitación, como la protagonista de El número 33 de la Calle Orquídea. La novela de Talita Isla publicada con Obscura viene cargada de body horror (mucho más aceptable que el otro tipo de body horror que promueven la Operación Bikini y el heroin chic), danza y una nueva tienda de golosinas en el barrio. ¿Te atreves a ir a por un helado allí? Mejor lee primero la historia. Por cierto, transcurre en Halloween, así que es perfecta para el Summerween. Al fin y al cabo, Halloween no es una fecha, es una forma de vida.

Consejo: vigila a tu amiga, esa que siempre elige a los peores chicos.

El número 33 de la calle Orquídea

Para otras piscinas terroríficas (y cinematográficas), aquí mismo tienes el artículo de Elena Torró al respecto. Adéntrate con precaución.

Al pueblo

Ah, la vuelta a las aldeas y los reencuentros siempre vienen cargados de emociones y anécdotas para la vuelta a la rutina. Fiestas populares, cuadrillas, una recaída con un amor de la adolescencia… Aunque claro, no se dice en vano eso de “pueblo pequeño, infierno grande”. Sobre todo si hay costumbres y creencias religiosas demasiado arraigadas y, aún peor, el riesgo de caer en un bucle temporal, como ocurre en Los Huesos, de Celia Corral. Hay que andarse con ojo con los vecinos… Ah, no, lo de andarse con ojo es más adelante. Por suerte, esto es una saga de la cual ya tenéis disponibles tres volúmenes, y el cuarto está en proceso en el Patreon de Droids&Druids, para que no sufras con los cliffhangers. O, al menos, no demasiado.

Consejo: no cuestiones las creencias de los lugareños. O, si lo haces, prepárate para las consecuencias.

El Erador I. Los huesos.

Al desierto

Es un destino poco usual para verano pero ¿quién sabe? A lo mejor estás huyendo de la masificación turística de otros lugares, o es el único momento en el que te viene bien irte a Egipto, o tienes el rodaje de un western… O un viaje de investigación, como el de la protagonista de No vueles con la arpía, de Maeva Nieto. Esta novela es parte de La Vidriera, el universo monster-love de LiterUp, así que ten claro que van a subir (más) las temperaturas. Pero en el desierto saben cómo arreglar eso y, además, los oasis están para algo, ¿no?

Consejo: el título lo dice expresamente: no vueles con la arpía. Aunque, ¿no es más divertido transgredir las normas? Vuela con la arpía, pero agárrate bien.

No vueles con la arpía

A una granja

Si quieres la experiencia rural al máximo y te apetece desconectar del mundanal ruido, dedicando tus días a ordeñar vacas y hacer pan, con cosplay de tradwife, una granja es tu destino ideal. Que sea en la Norteamérica profunda ya es una elección más cuestionable, y más hoy por hoy, tal como está el tema. Mejor quédate por la geografía más cercana y, a poder ser, por nuestra época, no como le ocurre a la protagonista de Yesteryear, de Caro Claire Burke, publicada por AdN. La mujer tradicional (en las redes sociales, al menos) no está tan cómoda cuando se despierta en la época que se dedica a idealizar. ¿Un viaje en el tiempo? ¿Un reality show? Tendrás que leer la novela para descubrirlo.

Consejo: habla con tus hijes aunque no haya cámaras delante.

Yesteryear

A los 80

Si lo tuyo es nostalgia de la buena, de música, moda y amistades (y algún que otro cóctel), puedes viajar a los años 80 y pasarte una noche, o unas cuantas, rememorando vivencias e incluso yendo a esos conciertos a los que se supone que solo se va una vez en la vida. Porque hay experiencias que piden bises. Eso sí, antes de embarcarte en un viaje de retroceso con posibles consecuencias (y jet lag), aprende de las cuatro yayas de Las chicas de ayer, la novela de Inés Galiano publicada con Runas (Alianza Editorial). Así podrás diseñarte una buena ruta por el Madrid ochentero y tener en cuenta ciertas normas de etiqueta por si te encuentras con tu versión de la época.

Consejo: recuerda cambiar tus euros a pesetas antes de viajar.

Las chicas de ayer

A la Belle Époque (o cualquier otra)

Si no te sientes cómode con los viajes en el tiempo por tu cuenta, siempre puedes contratar a una agencia. Así, no solo te aseguras viajar cómodamente y con seguridad, sino que además podrás conseguir entradas para espectáculos y eventos. Bonus si te acompaña algún guía, para explicarte más cosas acerca de la época, la gente y las costumbres (y quizá presentarte a alguien interesante). Aunque, si todo fuese tan rutinario y sencillo, ¿qué gracia tendría desde el punto de vista de los trabajadores? En Un círculo completo (publicada por Editorial Premium), Beatriz Alcaná nos muestra los peligros de encariñarse demasiado con un tiempo y un amor imposible.

Consejo: no te enamores del tío intensito.

Un círculo completo

Al espacio

Si un sitio está libre de la masificación turística, ese es el espacio. Al menos, de momento. Y parece que se está fresquito *consulta los datos* bueno, depende de a dónde vayas. Quizá lo mejor sea estar a bordo de una nave bien aclimatada, con habitaciones, una sala de juegos y hasta cocinero. Si eso es lo que buscas, La Peregrina es tu lugar. Becky Chambers nos habla de ella y su tripulación en El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, que podéis encontrar en Runas (Alianza Editorial).

Consejo: aprende las sutilezas de las comunicación no verbal de las demás especies para no buscarte problemas.

El largo viaje a un pequeño planeta iracundo

A una realidad alternativa

Para la gente que vive permanentemente en un "¿y si hubiera...?", existe la posibilidad de vivir un tiempo en las posibilidades descartadas. Al fin y al cabo, las vacaciones son una realidad alternativa en la que no trabajamos y podemos dedicarnos a nuestra gente y nuestras aficiones. Claro que también son una de las épocas con más rupturas de pareja, y la cosa se complica si, de repente, el desván de tu casa empieza a enviarte más intereses románticos. Eso le ocurre a la protagonista de Los Maridos, de Holly Gramazio, publicada por Roca Editorial. Cuando llega (un poco achispada) de una despedida de soltera, se encuentra que en su casa la espera su marido. No recuerda haberse casado con él, pero sus fotos del móvil, su familia y amigos sí. Cuando el hombre en cuestión sube al desván, baja otro y el ciclo se repite. ¿Cuántas versiones de su (posible) vida emocional es capaz de soportar una persona?

Consejo: cierra con llave el desván si tienes un marido que te gusta.

Los maridos

Al infierno

Puede que hayas dado por cierta la frase “el infierno está vacío, todos los demonios están aquí” atribuida a William Shakespeare y hayas decidido que, para esto, mejor hacerte un erasmus por allá abajo. O quizá tienes movidas académicas que terminar durante el verano y necesitas ir a buscar allí una carta de recomendación. No es tan raro: a los protagonistas de Catábasis, de R.F. Kuang les pasó. Esta novela, publicada por Hidra, os hace un tour por el inframundo con lecciones de matemáticas, filosofía y malas decisiones.

Consejo: lleva tiza suficiente.

Catábasis

Podéis leer más acerca de esta obra y del género de Dark Academia en este artículo de Talita Isla.

 Quedarte en casa

Si todo esto te parece demasiado lío o prefieres viajar en temporada baja, siempre puedes quedarte en casa. Hay muchas cosas que hacer, como leer, escribir, ponerte al día con las series, explorar estancias que no conoces, caer en una crisis existencial por un desequilibrio de dimensiones… O lo que es lo mismo, meterte en la cabeza de los ¿tres? narradores de Casa de Hojas, la novela de Mark Z. Danielewski publicada por Duomo. Eso sí, antes de adentrarte en esa prosa desquiciada de formato constantemente variable respira hondo y no te olvides de salir a tocar hierba tras cada sesión de lectura.

Consejo: compra una cuerda extralarga si vas a hacer espeleología por el pasillo misterioso.

Casa de hojas

Si prefieres algo más tranquilo y contemplativo, siempre puedes entrar en La Casa y maravillarte con los albatros, las esculturas y las habitaciones inundadas como en Piranesi, de Susana Clarke. Esta novela, publicada por Salamandra, no es tan desafiante como la anterior a nivel de formato y coherencia, pero sí es un viaje emocional intenso. Acabarás queriendo mucho a Piranesi y haciéndote preguntas sobre La Casa. Como, por ejemplo, si una de las estancias inundadas te serviría para refrescarte en las olas de calor. Yo creo que sí.

Consejo: cuestiona lo que te cuentan y acepta ayuda si la necesitas.

Piranesi

Espero que estos consejos os ayuden a moveros con soltura por vuestros destinos vacacionales. Además os lleváis de regalo una buena cantidad de recomendaciones de lectura, tanto para viajar entre páginas como para hacer más llevaderas las horas de trayecto, estaciones y aeropuertos... O las largas tardes de piscina, playa o aire acondicionado. Como bien demuestran estas novelas, hay espacios y tiempos para todos los gustos.

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