Fantasía bajo la carpa

Fantasía bajo la carpa

El circo siempre llega de noche. Se instala en los márgenes, levanta sus luces donde antes no había nada y, durante unas horas o unos días, convierte lo cotidiano en algo extraño. En la literatura fantástica, el circo no es solo un escenario: es un lugar donde las reglas se doblan, donde lo imposible se exhibe como entretenimiento y donde el asombro convive con una incomodidad difícil de nombrar.

Quizá por eso el circo funciona tan bien como espacio narrativo para la fantasía, el terror y lo maravilloso. Es itinerante como los cuentos, colectivo como los mitos y es ambiguo: promete belleza, pero esconde peligro; ofrece refugio, pero exige un precio. Bajo la carpa, todo puede suceder, y casi nunca sin consecuencias.

En estas historias, el circo se convierte en una metáfora del propio género fantástico. Un espacio liminal donde conviven lo humano y la fantasía, lo extraordinario y lo precario, la magia y la explotación. Los personajes que lo habitan suelen estar fuera del mundo normativo: acróbatas imposibles, criaturas que no encajan, artistas marcados por dones que son también condenas. El espectáculo es solo la superficie, porque lo que importa ocurre entre bastidores.

Muchas de estas novelas utilizan la estética circense para hablar de identidad, deseo, pertenencia y marginalidad. El circo aparece como refugio para quienes no tienen lugar en otro sitio, pero también como jaula dorada. Un espacio de libertad vigilada donde la maravilla se negocia día a día.

En las siguientes recomendaciones, el circo adopta múltiples formas: desde escenarios de magia delicada y ritualizada hasta espacios atravesados por el terror, el trauma o el amor imposible. Todos comparten una misma idea: cuando el circo entra en escena, la realidad ya no es del todo fiable.


Revelle, de Lyssa Mia Smith (Editorial Gamon)

Revelle, de Lyssa Mia Smith (Editorial Gamon)

En la isla de Encantia, la magia fluye como el champán de contrabando y las fantasías se pueden comprar con una piedra preciosa. Pero es la Era de la Prohibición, y la amenaza se cierne sobre el circo de los Revelle, que se ganan la vida diluyendo el champán y reparando agujeros en sus trajes de lentejuelas.
En ese momento aparece el hijo de la familia más rica de Encantia para hacer un trato: ofrecerá todo lo que los Revelle necesitan para mantener su negocio, a cambio de que Luxe, la estrella del circo, se haga pasar por su novia para ayudarlo a convertirse en alcalde.


El circo de la noche, de Erin Morgenstern (Umbriel)

El circo de la noche, de Erin Morgenstern (Umbriel)

El circo llega sin avisar. No viene precedido de ningún anuncio. De pronto está allí, donde hasta el día anterior no había nada. Dentro de las carpas de rayas blancas y negras, se desarrollan eventos únicos y deslumbrantes. Se llama Le Cirque des Rêves, el Circo de los Sueños, y solo abre por las noches.

Pero entre bambalinas existe una feroz rivalidad: un duelo entre dos jóvenes magos, Celia y Marco, que han sido entrenados desde pequeños por sus instructores para competir en un juego perverso en el que solo uno puede sobrevivir. El circo no es más que un escenario para esta batalla mortal de imaginación y voluntad.


Amor de monstruo, de Katherine Dunn (Blackie Books)

Amor de monstruo, de Katherine Dunn (Blackie Books)

Muchos ven en Olympia Binewski un monstruo: es enana, albina, jorobada. Sin embargo, nada hay menos monstruoso que amar.

Y Olympia ama a Al y Lil, porque diseñaron cada una de sus malformaciones. Ama a Chick, su hermano pequeño, por su bondad infinita y su ingenuidad sin mácula. Ama a Elly y a Iphy, las siamesas, las más bellas y virtuosas pianistas. Ama a Arturo, el chico que nació con aletas allí donde debiera tener extremidades, más que a nadie en este mundo. Ama a Miranda, pese a que ésta no sabe que salió de su vientre. Tanto la ama que la seguirá allá donde vaya para que nada le falte. Ama a la señora Lick aunque sabe que no debe, pese a que esta invierte su fortuna en corregir a los monstruos como ella.

Los ama tanto que haría lo que fuese por protegerlos. Y a aquellos que la llaman monstruo, que la saltan con la mirada o le disparan atrincherados en aparcamientos, a esos también podría aprender a amarlos.


El circo de la rosa, de Betsy Cornwell (Kakao Books)

El circo de la rosa, de Betsy Cornwell (Kakao Books)

Nívea y Flama han nacido de la misma madre y todo lo que conocen es el circo. Nívea tiene el pelo blanco como la nieve, y Flama, rojo como el fuego.
Un retelling del cuento Blancanieves y Rojaflor, de los hermanos Grimm, en el que dos hermanas adolescentes deben enfrentarse a extremistas religiosos en un mundo de inspiración steampunk para salvar a la familia que las ha criado.


El circo de las luces, de J. R. Dawson (Wonderbooks)

En el Circo de los Fabulosos, la jefa de pista ?Rin para sus amigos? puede saltar entre diferentes momentos en el tiempo con la misma facilidad que su mujer, Odette, vuela de barra en barra en el trapecio. Y el circo que dirigen es un poco común refugio para los marginados y los parias mágicos, conocidos como «chispas».

Con el mundo todavía tambaleándose por la Primera Guerra Mundial, Rin y su compañía viajan por el Medio Oeste para ofrecer una sola noche mágica a todo el que se adentre en su gran carpa.

¿Conoces más novelas fantásticas ambientas en circos? ¡Déjanos un comentario!