El carnaval folk horror gallego
Bienvenides a una tierra en donde el carnaval cambia su nombre y refuerza su carácter rural. Muy literalmente en algunos casos. Estáis a punto de descubrir una tradición que involucra figuras de origen misterioso que ponen orden a golpe de látigo, máscaras de facciones inquietantes y batallas campales con armas de las que casi todes tenemos por casa... O, al menos, en el jardín. Os presento el Entroido ourensano.
El origen generalizado del carnaval como época de desfase absoluto previo a las restricciones morales de la Cuaresma ya sentó las bases para un conjunto de prácticas y tradiciones que conectan al ser humano con su parte más ancestral. Además, el hecho de enmascararse ofrece una libertad añadida, una oportunidad para ser otres… O para ser nuestra versión más auténtica. Por todo el mundo hay maneras curiosas de celebrar esta fiesta, pero hoy escribo sobre la de mi tierra: os presento el Entroido ourensano. Algunas de sus vertientes locales han sido declaradas Fiestas de Interés Turístico, ahí es nada. Aunque hay que reconocer que algunas costumbres de la provincia son poco tourist-friendly y funcionarían muy bien como base de una novela folk-horror narrada desde la perspectiva del foráneo. Yo ahí os lo dejo.
Empecemos por el origen de la palabra... O de las palabras, porque la Real Academia Galega recoge cinco términos distintos: Entroido, antroido, entruido, entrudio y entrudo. Las dos primeras son las más utilizadas, eso sí, y las cinco tienen la misma raíz etimológica: introitus, un participio substantivado del verbo intro-ire en latín, es decir, "entrada". Dependiendo de las creencias religiosas, se podía referir a la primavera o a la Cuaresma. Al fin y al cabo, toda fecha es la entrada a otra, ¿no? Siempre vivimos en vísperas de algo.
Aunque sorprenda, dada la climatología gallega y el frío que suele hacer en la época en la que se celebra, este es un carnaval muy, muy de calle. Se traza así una línea entre lo que era antiguamente el Entroido “popular”, en el que los vecinos se juntaban en las plazas, desfilaban por la calle y animaban el lugar, y el carnaval de los pudientes, a puerta cerrada en fiestas más o menos fastuosas. Rastrear las tradiciones y personajes hasta sus orígenes es una tarea difícil y no hay prácticamente información fiable, más allá de hipótesis y posibles relaciones lingüísticas: como en muchas otras expresiones del folklore, el rastro se pierdc en el siglo XIX, que es cuando la mayoría de regiones de Europa configuraron sus identidades más reconocidas en la cultura popular. Por eso, me limitaré a describir algunas de las variantes del Entroido ourensano que se celebran (algunas están en proceso de recuperación) y veréis que sus significados giran en torno a los mismos temas: comunidad, diversión, respeto y una pizca de superstición (sana).
Los enclaves más famosos son los que conforman el llamado “Triángulo do Entroido”, compuesto por los pueblos y villas de Xinzo de Limia, Laza y Verín.
Xinzo de Limia
Su carnaval es considerado el más largo de España, ya que dura unas cinco semanas (subiendo de intensidad, no es que sea festa rachada durante cuarenta días… Aunque casi). De hecho, en años como este, en los que el Entroido cae temprano, los preparativos y las previas dan comienzo prácticamente al terminar la Navidad. Para que os hagáis una idea, os detallo las fechas que se han manejado este año:
· 24 de enero: aún con los restos del roscón rulando por casa, tuvo lugar el “petardazo” que dio inicio oficial al periodo entroideiro.
· 25 de enero: Domingo Fareleiro. Pensad en la Tomatina pero con harina. Harina, no fariña, que os veo venir.

· 31 de enero: se celebró el “colgamento do Meco”. ¿En qué consiste? En colgar un muñeco con forma de hombre en la plaza del pueblo como símbolo de que el Entroido ya reina sobre el lugar. Esto siempre va precedido por una procesión pagana y la “queima dos fachós” (con O y con tilde, que nadie se confunda que luego es un lío), unos haces de paja procedente de la siega. Esta tradición de quemar los fachós se hace en más zonas de Galicia y es una reminiscencia de los rituales paganos relacionados con el fuego y la purificación.

· 1 de febrero: Domingo Oleiro. Como bien dice la palabra, se trata de vestirse como hace un siglo (pretendidamente) y, de esa guisa, lanzarse cientos de ollas de barro hasta que terminan estrellándose contra el suelo. Algunas están vacías, pero otras se llenan de agua, vino u objetos de pequeño tamaño para aumentar la dificultad. Ah, y el castigo para aquellos a quienes se le caigan es pagar una ronda en algún bar a sus compañeros de juego.

· 7 y 8 de febrero: Sábado y Domingo Corredoiros. ¡Salen las Pantallas! Y no son las pantallas del scrolleo infinito, sino las protagonistas del Entroido de Xinzo. Simbolizan la autoridad y el (des)orden dentro del Entroido: si vas sin disfrazar, te pillan entre varias y te llevan al primer bar que haya cerca para que les pagues una ronda o una botella de vino o licor café. Ver a un grupo de Pantallas persiguiendo a alguien es un espectáculo. Son inconfundibles (veremos que hay figuras más semejantes entre sí en otros lugares): visten de blanco con faja roja y capa con flecos y lazos. Su máscara está hecha con cartón y un gorro de fieltro, ambos cubiertos con papel de periódico y pintados con motivos de astros y otros elementos del universo (esto es la parte cifi, las Pantallas son fantaciencia, queda dicho). Llevan cinturón de cencerros o chocas pero, por si ese ruido no fuera suficiente, se dedican a golpear entre sí dos vejigas de cerdo infladas (no es un atuendo vegan-friendly). Sin embargo, no es una autoridad violenta: las Pantallas reclaman respeto, no vasallaje.
Como podéis ver, el Entroido es muy importante en Xinzo. En el funesto 2021 no se pudo celebrar y el homenaje que se hizo a la fiesta fue una única Pantalla corriendo por las calles del pueblo mientras los vecinos tocaban los cencerros desde los balcones.

Ahora imaginad que sois una persona sin disfrazar, en una noche lluviosa. Hace frío y estáis cansades; vuestra prioridad es llegar a la casa u hotel en donde estéis pasando este Entroido y descansar por fin. De repente, en un callejón, escucháis el sonido de los cencerros. A ellos se suma un coro de risas graves y guturales. Ya vienen. Es el comienzo perfecto para un relato de folk-horror. O un slasher, si os queréis venir muy arriba, pero siempre respetando a las Pantallas, esa es la norma fundamental.
· Entre el 13 y el 17 de febrero tiene lugar el Entroido “oficial”, con desfiles, charangas, orquestas y mucha, muchísima gente.
· 18 de febrero: Entierro de la Sardina, que se celebra en muchos más sitios (dentro y fuera de Galicia) y que consiste en una procesión fúnebre con plañideras y todo el drama posible, para finalmente prender fuego a la efigie de una sardina gigante, simbolizando el triste final del carnaval y el comienzo de una época de piadoso recogimient… Bueno, la inmensa mayoría no celebramos la Cuaresma ni nada que se le parezca, pero la tradición es la que es. ¡Hasta el año que viene, Entroido!
· ¡Que noooo, que no se había terminado! En Xinzo no, al menos. El 22 de febrero es el Domingo de Piñata. Música, juegos populares, bailes y… Descolgar al Meco. ¿No pensaríais que lo iban a dejar todo el año ahí colgado? Para carnaval está bien, pero para el resto del tiempo es una imagen un poco-demasiado inquietante.
Verín
Aquí el Entroido dura “solo” dos semanas. Hay días como el Corredoiro que coincide con Xinzo, así que me centraré en las tradiciones específicas de Verín.
Su personaje es el Cigarrón. Viste camisa blanca con corbata roja de colores, chaqueta corta de seda con galones y adornos dorados, dando como resultado una estructura “militar”. Al igual que las Pantallas, los Cigarróns llevan un cinturón cencerros o chocas de cobre con sonidos alternados entre agudos y graves. En la parte inferior va un calzón corto con trenzados de lana blanca y de colores, adornado con flecos y borlas de colores (sobre todo verde y rojo), y medias blancas, que hace frío para ir sin ellas. Su máscara se completa con una mitra pintada a mano, normalmente con motivos animales. Un detallito sobre el atuendo: las chocas que llevan los adultos pesan unos siete kilos y, sumadas al peso del traje, nos ponemos en unos dieciocho kilos, pudiendo llegar a veinticinco en algunos casos. Pensad en la cantidad de horas que pasan recorriendo Verín durante el Entroido. Muchos de ellos empiezan a entrenar trotando y corriendo por la calle durante el mes previo a las festividades, llevando puesto el cinturón de chocas. Así, su sonido comienza a escucharse semanas antes, como heraldo del Entroido que se acerca.
Ellos no llevan vejigas de cerdo, sino látigos; no se andan con tonterías, y dejan claro que no se los puede tocar, y mucho menos lanzarles nada. Hay leyendas que los relacionan con los cobradores de impuestos de los Condes de Monterrei durante el Antiguo Régimen, pero se trata de ese tipo de historias en las que hay más cuento que verdad. Y eso está bien: la magia de estos señores del Entroido también está en su origen enigmático.

La fiesta más característica del Entroido de Verín se celebra el jueves previo, llamado Xoves de Comadres. Es una velada dedicada a las mujeres: se supone que solamente ellas pueden salir (ahora veremos dónde está la trampa) y los bares y restaurantes se llenan de cenas multitudinarias de distintas asociaciones y grupos de amigas. Pero ¿qué pasa con los hombres que no aceptan que esa noche no es para ellos y se niegan a quedarse en casa? Pues les toca vestirse de mujer. En todo este tema hay muchas cosas que convendría explorar y pienso que las nuevas generaciones deberíamos replantearnos esta fiesta, pero las cosas ahora mismo son como son.
Sin embargo, Comadres no solo va de comer y beber (que también, no nos vamos a engañar): a medianoche las mujeres se dirigen en procesión hacia la Casa do Escudo, donde la Reina recibe a Don Carnal, que ha descendido con su comitiva desde el Castillo de Monterrei, iluminándose solamente con antorchas. Una vez juntos, se dirigen al centro para seguir con la fiesta, con el Entroido ya inaugurado oficialmente.
Laza
Aquí también dura bastante el Entroido, y este es muy intenso. Sus protagonistas son los Peliqueiros. El atuendo es prácticamente igual al que llevan los Cigarróns. De hecho, se dice que los trajes son intercambiables y que, en ocasiones, se han compartido entre unos y otros; las diferencias tienen más que ver con el estilo de los artesanos que fabrican las prendas. Con las máscaras sucede un poco lo mismo, ya que cada cual elige qué se pinta en la mitra. Sin embargo, los Peliqueiros llevan la parte posterior de la máscara cubierta con un trozo de piel animal (aunque hace tiempo que hay opciones sintéticas), lo que se llama pelica; de ahí su nombre.

Dentro de las celebraciones, sus citas más importantes son:
· Varias semanas antes del inicio del Entroido (este año fueron el 23 y 30 de enero y el 6 de febrero) hay folións, en los que la gente del pueblo recorre las calles con cencerros, bombos y otros instrumentos. Hay que ir calentando motores.
· 14 de febrero: Sábado de Cabritadas. La batalla de harina también se hace en Laza, pero aquí ya tiene lugar en plenos carnavales. De hecho, hay más de una. Como leeréis un poco más abajo, el lunes todo vale.
· 15 de febrero: Domingo de Estrea (Estreno). Salen por primera vez en el año los Peliqueiros, saludan a la gente y se reparte bica, una versión gallega del bizcocho pero mucho más contundente y hecha con manteca. La bica de Laza es especialmente famosa, os la recomiendo. No tenéis por qué ir a comprarla en Entroido, la hay todo el año. Lo digo por si el próximo punto os hace cancelar los planes de viaje.
· 16 de febrero: Luns Borralleiro. Preparaos foráneos, que vienen cositas. Prometo que nada de lo que voy a decir a continuación me lo estoy inventando. Por la mañana es la “farrapada”. Un “farrapo” es un trapo o retal de ropa vieja. Y pensaréis que una batalla (lugareños contra visitantes) de trapos no es para tanto. Bueno, si los trapos van bien untados de barro y otras formas de suciedad, pues la cosa cambia. Ilustro:

Por la tarde tiene lugar otro desfile conocido como “A baixada da Morena”: un paisano disfrazado con una cabeza de vaca de madera recorre el pueblo acompañado por voluntariosos entroideiros que llevan sacos llenos de toxos (plantas espinosas), tierra y… Hormigas rojas. Hormigas rojas empapadas en vinagre para que estén más rabiosas. En otros sitios en los desfiles lanzan caramelos, pero en Laza están comprometidos con el mundo rural en su vertiente más terrorífica, así que lo que vuela por los aires son puñados de tierra, espinas y hormigas muy cabreadas. De nuevo, aquí hay cimientos para una buena historia de folk horror. Y por cierto, aquí vuelve la harina, que en esta guerra sucia (literalmente) todo vale.
· 17 de febrero: el Martes de Entroido se lee “el testamento del burro”, una crónica satírica sobre todo lo ocurrido en Laza durante el último año y un homenaje-despedida a la celebración. Empieza la cuenta atrás para la siguiente.
Si bien estos tres carnavales enxebres (muy de aquí) son los más conocidos, el trabajo de recuperación y fomento de la idiosincrasia entroideira por todo el territorio ha hecho aflorar más lugares con un carnaval de identidad propia. A continuación, un repaso rápido de algunos de ellos y sus protagonistas:
· Los Felos de Maceda: durante los últimos años, el Entroido de Maceda se está posicionando como uno de los más importantes junto a los del Triángulo. Los Felos se parecen a los Peliqueiros y Cigarróns, pero tienen diferencias locales como el hecho de que las imágenes de las máscaras y mitras representan preferentemente animales de la Serra de San Mamede, a cuyo pie se sitúa Maceda. Los Felos encarnan la alegría del carnaval y ahuyentan a los malos espíritus con sus cencerros.

· Los Boteiros de Viana do Bolo: Si todo lo anterior os estaba pareciendo demasiado simplista, con ropajes muy informales y discretos, aquí llegan los Boteiros para darle (más) color al Entroido. Sus máscaras y tocados casi necesitan una licencia de construcción y están adornados con papel de seda de muchos colores (y el traje a juego). Con la “moca” (el bastón de mando maximalista) abren paso a los folións, que son los que recorren las calles tocando tambores e instrumentos agrícolas para espantar a los malos espíritus. Falta hace, y no solo a los espíritus.

· Las Mázcaras de Manzaneda: Que no os engañe el nombre: suelen ir con la cara descubierta. Plot twist carnavalesco. Su ropa es blanca con puntillas y se adorna con cintas de colores. Llevan una “mantilla” de flores sobre los hombros y, por supuesto, cinturón de cencerros (o chocallos, os estoy dando una clase rápida de palabras de la tierra) que, como veis, es el complemento básico del Entroido. Pero lo más llamativo es el tocado, elaboradísimo y decorado con papel de seda. Dentro del colectivo de Mázcaras hay un personaje extra: el boi (buey) o touro, cuyo atuendo consiste en una estructura de madera con cuernos, tapada por una colcha. Normalmente le acompaña otra Mázcara disfrazada de torero. Un poco raro teniendo en cuenta que Galicia no es una comunidad precisamente taurina (menos mal), pero en carnaval pasan estas cosas.

· Vellarrones de Riós: Otros adeptos del papel de seda y los tocados hasta el cielo. Llevan máscaras de cartón y van armados con bastones para golpear a quien tenga la desgracia de inmiscuirse en sus asuntos. ¿Y cuáles son sus asuntos? Básicamente pedir dinero para el festín post-desfile. En ocasiones los acompañan personajes como la Madama, mujer vestida como si aspirase a diamante de la temporada, y el Farrangón, hombre disfrazado con ropas viejas y con la cara tapada, que era el encargado de recoger lo recaudado. Así se recupera la inversión en los trajes, muy bien, Vellarrones.

Estas son solo algunas de las variantes locales del Entroido ourensano. Quién sabe, puede que el año que viene escriba una segunda parte, que hay más carnavales interesantes por toda Galicia y, durante los últimos años, las labores de recuperación de estas tradiciones están ayudando a revivir la memoria etnográfica que nunca debería haberse dejado en el baúl de los Entroidos pasados.
FUENTES CONSULTADAS
Asociación A Pantalla. https://www.asociacionapantalla.com/
Caneiro, Concha. “El eterno debate del Entroido, ¿hay diferencias entre el Cigarrón y el Peliqueiro?”. La Región.
Castro, Uxía. "Entroido, antroido ou carnaval?". Nós Diario.
https://www.nosdiario.gal/articulo/lingua/entroido-antroido-carnaval/20190225134803076452.html
Entroido de Maceda. https://entroidodemanzaneda.gal/
Entroido de Viana do Bolo https://entroidodevianadobolo.gal/
Felos de Maceda https://felosdemaceda.com/
Mundo R Blog. “Peliqueiros, cigarróns, pantallas y otros personajes del Carnaval gallego”. https://blog.mundo-r.com/es/peliqueiros-cigarrons-y-otros-personajes-carnaval-gallego/
Raigame. Actas do IIIº Congreso de Patrimonio Etnográfico “O ciclo do Entroido:
de práctica social comunitaria a estudo etnolóxico”.
http://revistas.biblioteca.uvigo.es/libros/ACTAS_III_CONGRESO_ETNOGRAFIA.pdf
Reigosa, Antón. “O Entroido enmascarado: A Vida vence á Morte”. Galicia Encantada. https://galiciaencantada.com/archivos/docs/ARTIGO_O%20Entroido%20enmascarado_A%20Vida%20vence%20%C3%A1%20Morte.pdf
Turismo de Galicia. Los Entroidos de Galicia, más que una fiesta, un sentimiento. https://blog.turismo.gal/los-entroidos-de-galicia-mas-que-una-fiesta-un-sentimiento/
Vivir Galicia Turismo. “Folións y Boteiros de Viana do Bolo”. https://vivirgaliciaturismo.com/folios-y-boteiros-de-viana-do-bolo/