Relatos
Las flores no dejarán de crecer
Un relato de Vania T. Curtidor. La policía llegó durante la noche, entre el cantar de las cigarras y el ulular de los búhos. En cuanto Jean salió, lo apuntaron con pistolas, lo esposaron y le ordenaron estar callado. No hubo resistencia, y en cierto modo fue peor. Lo último